8.5.11

Un hombre que escribe

me provoca belleza. Qué escribe, por qué, qué necesita, en quién piensa, cuáles palabras usa, dónde van sus puntos y sus comas, qué nombres le piden mayúscula...?

Un hombre pobre escribe. Se dobla frente al papel y no ve otra cosa. El mundo acaba en su cabeza ocupada. Yo lo miro y sigo. Él no sabe qué bien se ve.

Un hombre que cuida autos escribe. Es el cuidador de coches de mi cuadra. Siempre me saluda, siempre que no esté escribiendo. Entonces paso a su lado y no se entera. En ese momento pueden robarle todos los coches, él no está ahí. Es maravilloso verlo, como un niño, pegado al papel, sentado en una silla vieja, en la vereda ahora ventosa, de mi cuadra.

25.3.11

El Paují




22:04 Yo: huuuyyyy ceci!!
22:05 mi amor! ¿dónde estás???
te hacía en el paují
cecilia: en el paujiiiiiiiiiiii
22:06 feliz!!!!!!!!!!!!!!
besote, cierran
Yo: ya hay itnerneeet?????????
ceci ceci cecciiiiçdecime
HAY INTERNET???

Esta fue toda mi comunicación con Ceci hace un par de días. Sin embargo, el vértigo del chat no impidió que supiera lo que quería saber: Ceci volvió a casa, a su casa temporaria en el tepuy, a sus chanchos y sus noches con techo de estrellas. Feliz ella y tranquila yo, me dispongo a contar lo que viví en ese lugar.
El Paují está definitivamente apartado del mundo. Quizás ésta sea una de las claves de su hermosura, una hermosura que sobrevuela las mesetas y los caminos, se mete en las grietas y aflora por las orquídeas. Ese lugar junta la potencia vital del agua con el silencio brutal del abismo, y la vejez de la roca con la juventud de la comunidad que lo habita.


Los viejos en El Paují tienen mi edad. Según cuenta José Vicente, llegaron en los sesenta siguiendo un plan de colonización, "Jóvenes al sur", iniciativa del presidente de turno que de ese modo, respondía a las inquietudes de algunas familias de la oligarquía caraqueña cuyos hijos se apartaban de las sanas costumbres. Así, los tepuyes de la recóndita Venezuela, recibieron a un grupo de jóvenes interesados en practicar el amor y paz entre nubes de hachís y marihuana. Pero aquella pequeña comunidad hippie encontró otra presencia humana antigua en esa tierra: los pemones. Ellos habitaban la Gran Sabana desde tiempos inmemoriales.
Los primitivos habitantes de El Paují, son fácilmente reconocibles por su estatura y forma de andar.
Los criollos forman un grupo de élite, con alta presencia de europeos afincados o en tránsito más o menos regular. Construyen casas de piedra y madera, con diseños dignos de revista de arquitectura; combinando las comodidades de una casa convencional con la impronta rústica del lugar. Para nuestro asombro, no tienen cerramientos. Puertas y ventanas son espacios abiertos al exterior por donde entra la naturaleza cómo y cuándo quiere.


El pueblo se reduce a un boliche (“lo de Chicho”), dos bodegas (almacenes), una escuela-liceo, una carpintería, una tiendita y alguna otra cosa que no llegué a registrar. Las quinientas almas (con sus respectivos cuerpos :-)) se autorregulan. No hay policía en El Paují.
La vida allí, parece relajada. Apicultura y elaboración de productos derivados de la miel, campings y posadas, conforman las actividades fuertes. Seguramente la jornada sigue el ritmo del sol. La planta generadora de electricidad en “El Vergel”, el fundo donde vivía Ceci cuando estuvimos en febrero, funcionaba de 19 a 22. A esa hora, salvo que fuera noche de rumba, la oscuridad y el silencio invitaban a buscar la almohada.
Sobre lo que vi en El Paují, hay mucho para decir. Roraima, pozos y cascadas, raffting, araguatos, deseos enviados al abismo… Confío en que aparezcan las fotos y entonces completaré el relato.
Dejo para el final un parrafito sobre El Paují-de-Ceci (te extraño, hija). Es un párrafo de asombro y rara alegría. Hasta que estuve allí, no sabía que Cecilia había trabajado tanto. La tierra es dura. Y el sol. Y Ceci encaró recogiendo alambres abandonados en el campo, cavando pozos, acarreando piedras, clavando estacas. Con Laura construyeron la porqueriza (¡famosa porqueriza!) para Gingi, la chancha madre, ahora felizmente preñada; Cala, la bebota pecosita de Chechu; y Sal, la pequeña que completa el trío. Estos animales son el proyecto primo de Laura, socia-jefa-instructora de Ceci y de alguna manera, compañera de viaje espiritual de mi hija en El Vergel. 


Hoy es dos de abril. Ayer hablé con Ceci y todavía no encuentro acomodo. Sigue allí, contenta, haciendo su historia mientras nosotros aquí, no paramos de extrañarla.
[Y esto es para vos Paují: Voy a volver. Voy a recorrerte otra vez sólo pa putearte... y quizás, quiiizás para admirarte un poquito más] ~

31.05.11
Fotos recuperadas! Acaba de llegar Rayito del Paují con los cds... y ropa y libros de Ceci que anuncian el día feliz que está llegando
Están aquí

29.1.11

no lo soñé e eee....



El 8 de febrero aterrizaremos en Caracas y Ceci estará allí, esperándonos, con su bien despachado metro ochenta de alegría y vitalidad. Magda y Agus irán conmigo. Mis hijas son una fiesta y ya empiezo a disfrutarla.

Venezuela será nuestro primer destino. Ceci llegó en setiembre del año pasado, movida por alguna loca pasión o por la suma de dos medias pasiones: un hombre y un lugar. Hombre y lugar no coincidían, pero lejos de ser un problema, resultó una guiñada de la vida. Sucedió que, después de una temporada turbulenta en Puerto La Cruz (ciao, “hombre”), se asiló en su refugio sabánico con nombre de pájaro (hola, “lugar”!).


El Paují es una pequeña comunidad rural, cercana a la frontera con Brasil, que descubrió en el primer viaje a Venezuela y ahí mismo declaró _patrimonio de la cecilidad. Dice que es un lugar mágico, y yo le creo. Profundamente creo en la magia de la gran sabana venezolana; es más, la estoy sintiendo ahora. Es una magia antigua que sale del piano de mi madre y recorre el tiempo. Es la magia de la voz de mi padre cantando con ella el joropo Alma Llanera que [alabado sea youtube], volví a escuchar esta tarde.




Pero este viaje que hasta aquí era un sueño, tiene un bonus track: Cuba. CCC. Cuba-Con-Cecilia. Cuba con mi hija andariega. Cuba con mi niña-guevara.


Cuba es un ícono familiar. Escuché a Joaquín defender la revolución decenas de veces en los veintipico de años de convivencia. Constaté una y mil veces su honda emoción por los logros de la revolución. Tanta vehemencia ponía en la “defensa” del régimen, que llegó a irritarme más de una vez. Pobre de mí. Ahora que pasaron los años y pienso en Joaquín y su discurso, sé que tuve suerte de escucharlo, y que tienen suerte mis hijos con un padre capaz de vibrar con la determinación de un pueblo por conquistar sus derechos. Ojalá Joaquín tenga esta pequeña-gigante suerte mía de hoy. Ojalá, ojalá, ojalá pueda pisar esa tierra y recorrerla tomado de una mano querida.

He vuelto a escuchar a Silvio, a Pablo y a buscar en la poesía de Martí y Guillén, los rastros de una sensibilidad entrañable. Pasé enlaces a Ceci y un texto que invita a respetar y querer al pueblo cubano.

Pero subirse a un avión no deja de ser un trámite movilizador. Las despedidas tienen cierto saborcito definitivo. O así lo siento. Voy a volar y quizás sea la última oportunidad para.
Entonces todas las palabras no dichas y los deseos no cumplidos empujan para tener el primer lugar en la fila del reclamo -ellos no saben que no precisan gritar, los oigo y reconozco a todos, aunque no responda. Esto también está entre los preparativos del viaje. Ya me ocupé de guardarlo con el pasaporte ;)


Y ahora, a gozaaal, chico, a gozzaaaaal...!!




25.12.10

hermosa horizontal


no me gustan los planos inclinados, confirmé hoy pedaleando mi bicicleta. la maravilla física de que un plano inclinado permita aligerar cargas por arrastre, puede convertirse en un pequeño infierno para quien intente disfrutar un paseo en bici. ese despreciable ángulo que forma la superficie de partida con la horizontal, se vuelve una cuesta insoportable encima de una bicicleta. quince cuadras benditas son un camino del inca multiplicado.
claro que en este _plano la justicia es cuadrada: al esfuerzo del repecho sigue el alivio de la bajada. agradecidas las piernas por su minuto de gloria. pero ¿y yo? ¿y mi paseo?
denme horizontal, quiero geografía llana. cambio el gozo elemental de la velocidad por el placer de avanzar al ritmo de mis ganas. ni tan lento ni tan nada.


(después de rendirme en francisco muñoz y buxareo, una tarde de domingo de 2009)

25.11.10

despedida rápida



Pronto Bartolito Mitre 2689 albergará la historia de otros. Y yo empiezo a escribir lo que no quiero olvidar. Por ejemplo, que llegué un día de fines de setiembre de 2008. Tal vez era primavera.

Es una construcción vieja y bastante oscura, en la que las paredes
delatan sucesivos maquillajes. Toda la luz entra por dos ventanas generosas: la del comedor, que desafía el gigantesco muro de la casa lindera; y la de mi dormitorio, que comunica a un pequeño balcón.



La cocina es diminuta, seguramente décima p
arte de la que tenía en bustamante, pero suficiente para las nuevas necesidades.



Formar una casa debe de ser parecido a hacer un nido. E
n este nido forzado mis pichones tuvieron su dormitorio. Acá empezábamos a armarlo...



... y así lució el mío durante varias semanas



Mi escridormitallerorio es una habitación enorme que da a la calle. Voilá la belle ventaná:



De a poco, la casa fue agarrando forma. Aquí, mi cuartel general de operaciones :)



Falta una foto importante. Es la del corredor de entrada que sirve de garaje para la bici. Bueno, la foto que lamento es la de la bici, ofco!

Y de lo vivido en bartolito, quiero recordar que aquí cumplí cincuenta años
que regué lágrimas por todos los rincones
que tuve una noche soñada y abrazos-uno en el zaguán
que en este lugar revelé cosas importantes a mis hijos
que trabajé como una enferma y pasé horas conectada
que escribí dibujé bloggeé pinté
que en bartolito se puso en escena la comedia ionesca ceci-gabriel
que extrañé extrañé extrañé
extrañé extrañé extrañé
que viví con una [duda] deuda
pero con bastante paz
y que en medio de un silencio atroz
y cuando ya me estaba yendo
recibí una carta
.


ojalá, silvio, pudiera cantar contigo...

11.10.10

um por um

Con aires de reclamo llegué a aquella entrevista. Lejos estaba de imaginar que mi participación en el patético espectáculo, sólo regalaría un minuto de gloria a ese joven profesorcillo de portugués. Sí. Agus le sirvió en bandeja la oportunidad de desbaratar de una sola jugada el edificio de argumentos que me había esforzado en erigir para él, apañada en las banderas de la justicia.

- No tiene mínima actitud de trabajo -había estampado en el carné. Semejante juicio habría derivado en un buen correctivo si no fuera porque mi dolida adolescente contraatacó: - El que no tiene mínima actitud de trabajo es él.

Con atención escuché y comprendí las razones de Agustina. Sin duda su presencia en clase era holográfica. - Vos que sos hiperactiva, ma, sabés bien lo que es estar 50 minutos sentada mirando al profesor, sin hacer nada! Ella juzgaba su comportamiento como la máxima concesión que podía hacer a un profesor que no propiciaba respuestas más productivas. Así que armé mi artillería de razones para modificar una percepción que entendí, en gran medida, injusta.

Como si estuviéramos representando una comedia en tres actos, en el primero, llevé las de ganar. Mientras el profesor desgranaba conceptos poco convincentes, yo me fortalecía en el punto: estudiante abandonada a su suerte.

Pero las victorias son efímeras. Bien lo supe ese martes 5 de octubre. Cuando su impericia como docente estaba prácticamente demostrada, este señor metió la mano en el bolsillo y con cara de ganador del gordo de fin de año plantó un escandaloso frasco colorado sobre el escritorio.

- Acabo de sacárselo a su hija. Se estaba pintando las uñas.

Ilevantable, pensé. Esto es ilevantable. Y eso balbuceé con tono de derrota. Sin embargo alcancé a agregar: - Pero entonces... ¿qué le parece si miramos hacia adelante?

Para mi sorpresa, el profesor recibió con beneplácito la propuesta. El esmalte rojo sobre el escritorio, había marcado el empate.

Pasaron varios días y el partido más importante sigue jugándose. Yo no dejo de pensar en el gesto mezquino de ese señor. No sé si Gushi aprenderá a saludar en portugués, pero sé que tiene más razones para entender por qué por un clavo se perdió una herradura, por una herradura se perdió un caballo, por un caballo se perdió una batalla... :)


2.8.10

mariposas

m


leve vuelo levantan y elevan
con luz azul ligeras las alas
livianas delatan la larga liturgia
de lutos dolidos en lunas heladas

celoso el latido si late lujuria
las eles se alocan dislocan la calma
y pálidas líneas de luz iluminan
las alas celestes calientes lejanas


mariposas, silvio



14.7.10

green sun on death's day













un día voy a caminar con dificultad
o no voy a caminar
mis manos serán diez veces más torpes
y el tiempo una dimensión sin cuidado
and if i ever lose my legs
i won´t moan and i won´t beg

un día la madera ganará al martillo
la cama a la mesa la siesta a la bici
un día voy a dejar de moverme
reposaré obligada, bendeciré el descanso
and if i ever lose my hands
i won´t have to work no more


un día se apagarán las miradas
los brazos se debilitarán
el mundo será elemental
y seguiré sabiendo quiénes faltan
if i ever lose my eyes
i won´t have to cry no more


un día estaré de fiesta
smiling simply holy
leaping and hopping on a moon shadow
or sliding and skating in the light road
´cause, which is the joke if not?




02 de November de 2008


12.7.10

entrañable




barro basura

cunetas tapadas
niños mocos
árboles
vida empujando
chapas
aguas servidas
parejas jóvenes
almacencitas
necesidades
mundo afuera
ropa tendida
disfrutando
iglesias iglesitas
abisoz jeñales
bicicletas y carros a cuestas
de humanos caballos
viejas mujeres jóvenes
fuertes mujeres viejas
la vida en manga
la vida
..lo que un sol valéee…



agosto 2008

11.7.10

botero


vacas gordas, vacas flacas
las gordas, bien gordas
las flacas, no tanto
siete de cada una
catorce reses (risas más) tendrá
el mandala de mi ñañi
las vacas dicen lo que soñó josé
siete años de abundancia
y siete de escasez.
yo le digo a mi niña
todo lo que crece bajo el sol
tiene su tiempo -Ecles 3
pero no son siete,
no son años
no son vacas
no son extremos
aunque
bien podemos engordar como vacas
y afinarnos como alfileres,
y bien podría ser siete el gradiente
entre el goce y el dolor
el horror y la belleza,
bien podría ser así
o de otro modo


(2008)

solos, no estamos solos*



me pregunto si hay alguien que haya zafado de la dura y pertinaz... porque sí que sabe ser cruel entre las crueles! el único truquito que funciona, y sólo a veces, es entretenerla, jugar a las escondidas. pedís que cuente hasta quinientos y después le gritás _leru, buscame..! y aunque es imposible hacerle la pica, al menos estás a salvo por un rato.


yo tengo buenos escondites. pero no los voy a develar, no sea cosa que se entere. creo que los shoppings y las hamacas, la montaña rusa y la ruleta (rusa), son los escondites de otros.


sí, esa frasecita sólo vale pa madrugadas de radio. nadie niega, por básica, la evidencia. es guacha la soledad. tanto que disfruta haciéndonos compañía.

* Frase de apertura del programa de José Sacristán en Solos en la madrugada.

con su permiso... una hermosa puteada

.


pequeña vuelta en el camino y ahí está, viento de frente
nooo, no puede ser!!! al diablo el placer de pedalear
empieza la batalla, tengo que resistir, esta bici vieja, carajo
me agota. pero si sabía que esto iba a pasar, ¿por qué salí?
sigo pedaleando, casi no avanzo. es bajada, la puta madre
no puede ser que la pendiente no ayude!
¿dónde se vio cansarse en la bajada???? no existe!!
no puedo más, no tengo fuerzas...
y este viento del orto que no da tregua y estos fierros pesados q frenan 
tengo que aguantar. no voy a parar. falta menos. no aflojes _alic
¿por qué no bajarme de este monstruo infame con cadena?
si ya casi no avanzo, ¿por qué seguir encarando al puto viento?
¿dónde va este esfuerzo? ¿dónde va el esfuerzo de otros?
_tus veinte minutos de ácido láctico acumulado son un chiste
ya queda poco. allá está la curva guiñándote el ojo...
falta menos, ya casi llegás, vas a poder... síi!!! ganaste 
síiiiiiiiiiiiiiii no te detuviste!! pudiste. acá estás.
viento de costado, síii, mente en su lugar.
pensamientos tranquilos, placer recuperado.

es así todo? :)

10.7.10

de monos


"Lo que nos diferencia del mono es una guerra interna, secreta y despiadada. Por un lado sabemos que todo lo que hagamos en la vida será en vano. Por otro lado, somos conscientes de que no podríamos vivir sin hacer algo. ¿Paradoja? Nada de eso. La fuerza que nos mueve, la pasión, vive gracias a estos dos ejércitos en lucha constante."1
Combate en el inútil combate. Dos (mil) ejércitos en lucha constante. Pasión. Oposición. ¡Qué seductor se vuelve el estado - simio! ¿Será que uno se cansa de sentirse como la mona?
No sé, pero mientras los monos no canten, elijo masticar las contradicciones en el vértice de la escala zoológica. Con música, la guerra es otra cosa ;)



14.6.10

mientras me alcance la voz

"... es casi imposible corresponder a todas las personas que nos ayudan a lo largo de la vida. En última instancia, quizá sea más sencillo rendirse ante el milagroso alcance de la generosidad humana y seguir diciendo gracias, eterna y sinceramente, mientras nos alcance la voz" *

y en silencio, gracias.


* Elizabeth Gilbert